RESEÑA: Resident Evil Remake
Con el lanzamiento de Resident Evil 2 Remake, Capcom puso
nuevamente el listón muy alto en cuanto a calidad se refiere, abriendo la
posibilidad a nuevos remakes de diferentes sagas que fueron un éxito en la década
de los 90. Pero este nuevo remake no es el primero de la franquicia.
La primera incursión de Capcom en los juegos de terror se dio en
1989 con el lanzamiento de Sweet Home
para la NES, juego considerado como el precursor del género survivar horror. El
juego tiene una dinámica RPG y su historia está ambientada en una mansión
embrujada ubicada en la mitad de un bosque, y de la que sus cinco personajes
deben sobrevivir hasta el final para lograr escapar de ella.
Con este argumento, Shinji Mikami, quien llevaba algunos años
trabajando para Capcom en el desarrollo de juegos como Aladdin y Goof Troop, dio
inicio a Resident Evil un juego
inspirado en gran parte por el estilo cinematográfico de George Romero y la
jugabilidad de Alone in the Dark.
Después de varios meses de desarrollo, el juego fue lanzado el 22
de marzo de 1996 para la consola PlayStation. Desde su lanzamiento el juego
tuvo un éxito moderado, pero aun así logro captar la atención de los jugadores
de la época gracias a un estilo de juego menos metódico y con más dosis de
acción, pero lo realmente atractivo del juego es que su argumento se alejaba de
fantasmas y seres sobrenaturales, dándole paso a una historia donde el villano
de turno no era un ser demoníaco, sino una malvada corporación farmacéutica que
trabajaba en el desarrollo de armas biológicas y donde los hechos de
conspiración están presentes durante toda la aventura.
A pesar del éxito que Resident
Evil supuso para Mikami, él no estaba del todo satisfecho con el resultado
final, ya que las limitaciones técnicas de la consola de Sony no habían
permitido exprimir todo el potencial del proyecto. Pero no fue hasta el año
2002 cuando Nintendo en una alianza con Capcom empezarían a trabajar en el
Remake de Resident Evil para Game
Cube, la nueva consola de Nintendo y que sería la primera de las consolas de
nueva generación.
También te puede interesar nuestra reseña de Resident Evil Code: Veronica
También te puede interesar nuestra reseña de Resident Evil Code: Veronica
Con la luz verde dada por parte de las directivas de Capcom,
Shinji Mikami dio inicio al desarrollo del remake de su opera prima, ya que las
capacidades técnicas de las consolas permitían realizar el juego que siempre
había imaginado.
Con este remake se dejó atrás el diseño de personajes poligonales
para darle paso a personajes y criaturas más realistas, así como la sensación
de opresión y angustia se vieron potenciadas gracias al diseño de escenarios
ricos en detalles, sombras y partículas. Por otra parte, el salto a esta nueva
tecnología permito a todo el equipo desarrollador incluir nuevos escenarios,
así como una ampliación de la historia y de los acontecimientos ocurridos en la
mansión Spencer. Cuando el juego fue lanzado como exclusivo de la Game Cube, Capcom tenía estimado vender no más
de un millón de copias, pero fue tal la aceptación del público que el juego
vendió más de un millón y medio de copias solo en Japón.
Hablar de este remake
es hablar de toda una institución que marcó y definió el camino de los juegos
de terror para las consolas de nueva generación, ofreciéndole al jugador una
experiencia con una dificultad más elevada que su versión original, ya que
aunque tiene una opción no explicita para variar la dificultad, el juego es
exigente, con poca munición y enemigos mucho más duros, eso sin contar las
incontables veces que debemos regresar sobre nuestros pasos para recorrer más
de una vez los pasillos de la mansión para observar donde dejamos un objeto o
donde debemos usarlo, lo que hace que el juego sea frustrante para algunos; por
otra parte los Puzzles son clave para poder avanzar en el juego, los cuales van
desde mover estatuas dentro de un salón o el ya clásico acertijo de la sala de
cuadros, aunque estos no son más difíciles que en el original si nos obligaran
a prestar atención a cada una de las salas donde estemos.
Con todo esto, Resident Evil
Remake fue la piedra angular de Capcom para traer de vuelta franquicias
que se creían olvidadas o que para los tiempos actuales no serían atractivas
para las nuevas generaciones de jugadores, y es que este juego no está hecho para
todo el mundo, ya que el modo de juego es mucho más pausado que los juegos más actuales.
Aquí literalmente cada bala cuenta; además es muy fácil morir durante la
aventura lo que hace que se deba iniciar casi desde el principio, aspecto que
lo hace mucho más desafiante. En definitiva, este Remake es la prueba viviente
de cómo hacer un juego de calidad sin sacrificar la esencia del original y
mejorando todos los aspectos tanto técnicos como artísticos, lo que hace que
este juego sea considerado al día de hoy uno de los mejores remakes de la
historia.






De todos los Resident Evil que salieron, este esta entre mis favoritos, son de esos juegos que nunca me canso de jugar, no lo jugué en su momento para Game Cube, pero pude hacerme de una copia original, cuando relanzaron este mismo juego en la plataforma de Wii, que vendría siendo casi lo mismo... salvo con la variante que tiene un poco de mejor resolución/nitidez, la opción del control y que no se necesita una memory card de Game Cube, para guardar las partidas.
ResponderBorrarHasta la fecha, este juego sigue siendo considerado una obra maestra y un parte aguas en la franquicia, no por nada, es considerado uno de los mejores remakes de la historia, y el juego como tal, ha envejecido muy dignamente.